Necesidad

Post-tratamiento

Muchos de los tratamientos de la piel que hacemos en consulta se basan en un daño controlado. Se provoca una lesión medida, la piel la repara y, al repararla, renueva la epidermis (la capa más externa) y reorganiza el colágeno. Por ello los días que siguen forman parte del propio tratamiento, y lo que aplicamos sobre la piel en ese tiempo influye en cómo se cura.

Cada técnica deja la piel en una situación distinta y con plazos propios, de modo que la pauta concreta la da el equipo que te ha tratado. Lo que sigue explica por qué la piel se comporta así y qué tiene sentido tener en casa para esos días.

Productos

Productos recomendados

Todos nuestros productos

Colorescience Sunforgettable FPS 50 Tonos medios

Colorescience · Protección solar

Sunforgettable FPS 50 Tonos medios

80,00 €

Colorescience Sunforgettable FPS 50 Light

Colorescience · Protección solar

Sunforgettable FPS 50 Light

80,00 €

Naqua Q92 Hydrogel Pureskin + Cica

Naqua · Hidratación

Q92 Hydrogel Pureskin + Cica

Producto exclusivo

Naqua Q50+ Lotion Oilfree SPF50+

Naqua · Protección solar

Q50+ Lotion Oilfree SPF50+

Producto exclusivo

En detalle

Por qué la piel reacciona así

En la práctica distinguimos tres situaciones. En la primera, la piel queda intacta, como tras un tratamiento inyectable, la luz pulsada (destellos de luz intensa), la radiofrecuencia sin agujas (calor aplicado con ondas de radio) o un peeling muy superficial (una exfoliación química suave), y aparecen rojez, hinchazón o sensibilidad. La barrera cutánea (la capa que retiene el agua y frena a los irritantes) sigue funcionando, y lo indicado es no alterarla.

En la segunda, la piel se abre, como con el láser fraccionado (que trata columnas microscópicas de piel), las microagujas (agujas muy finas que perforan la piel) o los peelings medios y profundos. Hay entonces una herida real, aunque sea microscópica y no lo parezca. En esa fase manda la cura, y vigilamos sobre todo dos riesgos: la infección y la mancha.

La tercera situación es la de una cirugía o una biopsia (la toma de una muestra de piel para analizarla). La pauta, en ese caso, es quirúrgica y la da quien ha operado, de modo que las recomendaciones de esta página no se aplican.

Consulta al dermatólogo

Con qué se confunde

Con la piel sensible. La sensibilidad que sigue a un tratamiento es esperable y pasajera, y suele ir a menos cada día, mientras que la piel sensible es un estado que se mantiene en el tiempo y tiene su propia página.

Con una reacción adversa. La rojez, la hinchazón, el calor y las costras finas forman parte de la evolución normal. Sin embargo, el dolor que aumenta en lugar de disminuir, la supuración, la fiebre, las ampollas o una zona que se vuelve blanca o violácea no lo son, y debemos valorarlos sin esperar.

Con un brote de herpes, que algunos láseres y peelings pueden desencadenar en quien ya ha tenido herpes labial. Por este motivo, en algunos casos, el médico pauta un tratamiento preventivo antes del procedimiento.

Con la hiperpigmentación posinflamatoria (la mancha oscura que deja una inflamación), que es una de las complicaciones más frecuentes de los tratamientos con láser y luz, sobre todo en las pieles morenas. Es previsible y, en buena medida, podemos prevenirla con los cuidados de los días siguientes.

Necesidades relacionadas

Qué evitar

Los activos de tratamiento, como los retinoides (derivados de la vitamina A), los ácidos, la vitamina C, los exfoliantes y los aparatos de limpieza, se retiran hasta que el equipo que te ha tratado indique lo contrario. Retomarlos antes de tiempo es un error frecuente, y está detrás de muchas de las manchas y las irritaciones que vemos después.

La exposición al sol debe evitarse al máximo durante las primeras semanas, con sombra y gorro, y la fotoprotección alta entra en cuanto la piel admite un producto. La luz visible también puede oscurecer la piel, por lo que en las pieles morenas solemos preferir un fotoprotector con color.

Tocar o arrancar las costras antes de tiempo puede dejar una cicatriz o una mancha. Lo indicado es mantener la zona limpia e hidratada y dejar que las costras se desprendan solas.

El calor de la sauna, del baño turco, del ejercicio intenso o del agua muy caliente aumenta la inflamación y la rojez de los primeros días. Es preferible posponerlo todo hasta que el equipo que te ha tratado indique que la piel lo tolera.

Estrenar productos en estos días nos deja sin saber, si algo sienta mal, si la reacción viene del producto o del tratamiento. Y mientras la piel esté abierta se evitan también el maquillaje, las piscinas y el mar.

Principios activos

Los activos implicados

En esta fase buscamos tolerancia antes que actividad. El pantenol (provitamina B5), la glicerina, las ceramidas (lípidos propios de la barrera de la piel), el colesterol y los ácidos grasos ayudan a recuperar la barrera, y la centella asiática suele acompañar la reparación. El ácido hialurónico retiene agua sin dejar una película pesada.

Los filtros solares son, en esta fase, lo que más influye en el resultado, aunque no los percibamos como un activo. La niacinamida (vitamina B3) puede entrar pronto, cuando la piel ya está cerrada y lo autoriza el equipo que te ha tratado, dado que se tolera bien y actúa sobre el pigmento. No sabemos, sin embargo, si previene la mancha que sigue a un procedimiento. Los retinoides, los alfahidroxiácidos (ácidos exfoliantes, como el glicólico) y la vitamina C vuelven más tarde, de uno en uno.

Cuándo hay que consultar

El dolor que aumenta con los días en lugar de disminuir es motivo para llamar cuanto antes al centro donde te trataron. También lo son la supuración, las costras amarillentas o el mal olor, la fiebre y las ampollas agrupadas que escuecen, que pueden ser un herpes. Llama igualmente si una zona se vuelve blanca, gris o violácea, si la rojez se extiende con un borde bien definido o si la hinchazón empeora en lugar de ceder.

Pasados los primeros días, también debemos pedir valoración si queda una mancha oscura o una zona más clara en el sitio tratado, o si la piel se nota engrosada o dura. Las tres situaciones tienen mejor solución cuanto antes se detectan.

La pauta y el seguimiento de un tratamiento hecho en Esthea Medica corresponden a tu médico de la clínica. En otro centro, el equipo que te trató conoce la técnica y los parámetros que empleó, y es quien mejor puede orientarte sobre la evolución.

Para una segunda opinión, en Esthea Medica nuestro equipo médico valora en consulta cómo está curando la piel y qué necesita.

Consulta todas las formas para contactar con el equipo de dermatólogos de la Dra. García Millán en Diagnóstico.

Referencias

  1. Silpa-Archa N, Kohli I, Chaowattanapanit S, et al. Postinflammatory hyperpigmentation: A comprehensive overview. Epidemiology, pathogenesis, clinical presentation, and noninvasive assessment technique. J Am Acad Dermatol. 2017;77(4):591-605. PubMed
  2. Chaowattanapanit S, Silpa-Archa N, Kohli I, et al. Postinflammatory hyperpigmentation: A comprehensive overview. Treatment options and prevention. J Am Acad Dermatol. 2017;77(4):607-621. PubMed
  3. Castanedo-Cazares JP, Hernandez-Blanco D, Carlos-Ortega B, et al. Near-visible light and UV photoprotection in the treatment of melasma: a double-blind randomized trial. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2014;30(1):35-42. PubMed

Productos

Otros productos de nuestro catálogo

Todos nuestros productos

Criterio

Cada producto está seleccionado siguiendo el mismo criterio con el que lo recomiendan los dermatólogos de Esthea Medica. No solo para corregir signos visibles, sino para preservar la calidad de la piel.

Cómo elegimos el catálogo

Necesidad