Qué es la barrera cutánea
El estrato córneo (la capa más externa de la piel) funciona como una pared: unas células planas, llamadas corneocitos, hacen de ladrillos, y una mezcla de lípidos hace de cemento. Ese cemento está formado por ceramidas (lípidos propios de la barrera), colesterol y ácidos grasos libres en unas proporciones determinadas.
Con esas proporciones alteradas, la pared deja escapar agua y deja pasar lo que no debería. Aumenta la pérdida de agua transepidérmica (la que se evapora a través de la piel), y la piel se deshidrata. Además, se vuelve más permeable a irritantes, alérgenos (sustancias que provocan alergia) y microorganismos, lo que favorece la inflamación.
De ahí nace un círculo que vemos a diario en consulta: la sequedad provoca picor, el rascado daña todavía más la barrera y la piel se seca aún más. Romper ese círculo es lo primero.
Consulta al dermatólogo
Con qué se confunde
La dermatitis atópica (una inflamación crónica de la piel que pica y se reseca) tiene una alteración de barrera de base, además de inflamación y picor. Esa alteración se relaciona muchas veces con la filagrina (una proteína que ayuda a formar ese cemento). En esta enfermedad recomendamos el emoliente a diario como mantenimiento, pero no como tratamiento del brote.
La dermatitis de contacto (la inflamación que provoca algo que toca la piel), irritativa o alérgica, tiene un culpable concreto. Ante una sequedad localizada en los párpados, el cuello, las manos o alrededor de la boca que no cede, debemos buscar el producto responsable antes de hidratar con más fuerza.
La piel sensible se define por síntomas como el escozor o la tirantez y coincide con frecuencia con la barrera dañada. Las escamas de la dermatitis seborreica (una inflamación de las zonas grasas) también pueden parecer una sequedad.
También debemos tener presentes las causas internas: el hipotiroidismo (un funcionamiento lento del tiroides), algunos déficits nutricionales y ciertos medicamentos. La edad también cuenta: reduce los lípidos de la piel y su capacidad de retener agua.