Puede ayudar a atenuar el aspecto de las manchas de tipo melasma (manchas pardas de la cara que empeoran con el sol y las hormonas), dentro de una rutina con otros productos y con una expectativa realista por delante. Es de los activos que más explicamos antes de indicarlos.
Por vía tópica, los ensayos no encuentran una ventaja clara sobre el cuidado habitual de la mancha. Lo mantenemos en la rutina de estas manchas por su tolerancia: en general la piel lo acepta bien, aunque cada piel responde a su manera.
No lo empezamos sin fotoprotección diaria, que en estas manchas es lo primero.
El melasma del embarazo es precisamente el motivo por el que muchas mujeres llegan a este activo. Sin embargo, en el embarazo y la lactancia no lo usamos, ya que de su uso sobre la piel en esos meses no hay datos suficientes. Cualquier cambio en la rutina durante esa etapa debemos comentarlo antes con el médico o la matrona que llevan el seguimiento.