Principio activo

Ácido lactobiónico

Lo usamos en la piel seca, apagada o con textura irregular que no tolera los ácidos clásicos, y en la piel sensible que necesita una exfoliación suave. También en la piel mixta con poro congestionado, como parte de una exfoliación semanal.

Lo que se ha medido en personas es sobre todo hidratación, elasticidad y tolerancia, y en grupos pequeños. Sobre manchas, arrugas o acné no hay datos sólidos, y por eso no le atribuimos ese efecto.

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Naqua Q75 Microexfoliante 3-Fx

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Q75 Microexfoliante 3-Fx

Producto exclusivo

Compuesto

Qué es

El ácido lactobiónico es un ácido biónico: un polihidroxiácido (PHA, un exfoliante suave de molécula grande) unido a un azúcar. Se obtiene a partir de la lactosa, el azúcar de la leche, y su molécula es bastante más grande que la del glicólico.

Según quién lo clasifique, entra en la familia amplia de los alfahidroxiácidos (AHA, como el glicólico o el láctico) o en la de los polihidroxiácidos. En la práctica se comporta como un exfoliante lento, muy hidratante y bien tolerado.

Los peelings de lactobiónico son acto médico: se hacen en consulta y a concentraciones más altas que las de un cosmético para casa.

Mecanismo

Cómo actúa

Exfolia de forma progresiva la capa más superficial de la piel, aflojando la unión entre los corneocitos (las células muertas de la superficie). Pero su tamaño lo hace entrar despacio, y por eso irrita menos.

Retiene mucha agua en la superficie, y es sobre todo un gran humectante (una sustancia que atrae y retiene agua). Tiene además acción antioxidante (neutraliza radicales libres, moléculas inestables que dañan la célula) y quelante (atrapa metales que aceleran la oxidación). Se le atribuye también la inhibición de las metaloproteinasas (las enzimas que degradan el colágeno).

Frente al glicólico, en voluntarios sanos dio menos irritación y no alteró la barrera de la piel. También bajó el pH de la superficie (la medida de acidez) sin irritar.

Criterio

Cuándo lo recomendamos y cuándo no

Lo recomendamos cuando una piel quiere exfoliarse y el glicólico le ha escocido, y en la piel seca, donde su efecto hidratante suma. Se considera apto para piel sensible, incluida la piel con cuperosis (pequeños vasos visibles en mejillas y nariz).

No lo usamos en una rosácea en brote (un enrojecimiento persistente de la cara, que va por brotes) ni en una dermatitis activa (una inflamación de la piel con rojez y picor). Tampoco en la piel abierta tras un láser, un peeling (una exfoliación química hecha en consulta) o microagujas (agujas muy finas que perforan la piel). Y no sobre granos inflamados si el producto lleva además partículas que frotan.

En el embarazo y la lactancia no tenemos datos propios de este activo. Cualquier cambio en la rutina durante esa etapa debemos comentarlo antes con el médico o la matrona que llevan el seguimiento.

Pauta

Cómo se empieza

Depende del formato. En un exfoliante que se aclara, una o dos veces por semana al principio, y si la piel lo tolera, se puede subir a dos o tres. En una crema que se deja puesta, noches alternas las primeras semanas.

Un cosquilleo breve es posible, pero la rojez que dura horas o el escozor que no cede son motivo para espaciar.

Combinaciones

Con qué no combinarlo

No lo juntamos en una noche con un retinoide (un derivado de la vitamina A, como el retinol) ni con otro exfoliante químico. En un producto que combina ácido con partículas o enzimas, la exfoliación se suma, y solemos espaciarlo más.

Combina bien con niacinamida, pantenol, ceramidas y ácido hialurónico. Por la mañana no debemos olvidar el fotoprotector, ya que la piel recién exfoliada se mancha con más facilidad.

Resultados

Qué esperar y en cuánto tiempo

La hidratación y la suavidad suelen notarse pronto. Con peelings semanales de consulta, en un ensayo la hidratación ya había mejorado en la tercera sesión y seguía mejor en la sexta; en otro, la mejora se midió al terminar la octava.

No corrige una mancha profunda, una arruga marcada ni una cicatriz. Coméntalo con tu dermatólogo si buscas ese efecto o si la piel no tolera ni un ácido suave.

Referencias

  1. Green BA, Yu RJ, Van Scott EJ. Clinical and cosmeceutical uses of hydroxyacids. Clin Dermatol. 2009;27(5):495-501. PubMed · DOI
  2. Tasic-Kostov M, Savic S, Lukic M, et al. Lactobionic acid in a natural alkylpolyglucoside-based vehicle: assessing safety and efficacy aspects in comparison to glycolic acid. J Cosmet Dermatol. 2010;9(1):3-10. PubMed · DOI
  3. Tasić-Kostov M, Lukić M, Savić S. A 10% lactobionic acid-containing moisturizer reduces skin surface pH without irritation — an in vivo/in vitro study. J Cosmet Dermatol. 2019;18(6):1705-1710. PubMed · DOI
  4. Algiert-Zielińska B, Mucha P, Rotsztejn H. Lactic and lactobionic acids as typically moisturizing compounds. Int J Dermatol. 2019;58(3):374-379. PubMed · DOI
  5. Algiert-Zielińska B, Mucha P, Rotsztejn H. Comparative evaluation of skin moisture after topical application of 10% and 30% lactobionic acid. J Cosmet Dermatol. 2018;17(6):1096-1100. PubMed · DOI
  6. Algiert-Zielińska B, Mucha P, Rotsztejn H. Effects of lactobionic acid peel, aluminum oxide crystal microdermabrasion, and both procedures on skin hydration, elasticity, and transepidermal water loss. J Cosmet Dermatol. 2019;18(5):1463-1474. PubMed · DOI

Referencias localizadas y verificadas en PubMed el 16/9/2026.

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